13.5.09

13 DE MAYO. MILAGROS

Lo había intentando todo con su hija. Remedios naturales, médicos y milagrosos. Vía lenta y rápida. Incluso había buscado la vía milagrosa.Todo era poco para su hija...
Lo del año pasado fue la gota que colmó el vaso. El clavo al que agarrarse cuando flaquea la confianza y cuando flaquea aquello que llaman fe. Viendo que había pocos avances con la niña, se decidió a ir al Palmar. Habían anunciado un milagro: se iba a aparecer la Virgen. No creía mucho en aquellas supercherías, pero no estaba de más intentarlo. Soportó el traslado más allá de Utrera, la insoportable caminata, el larguísimo rosario y las diferentes prédicas y homilías entremezcladas. Fue una más entre tantas miles de personas. Cuando se anunció el milagro fue una de las miles que alzó su botella de agua, más bien garrafa, para convertirla en agua milagrosa. Nada de nada. Ni vió a la Virgen ni vió la mejoría esperada en su hija...
-Adiós a los milagros –pensó- Nada como la ciencia- . Por eso acudió a aquel médico del cual tenía tan buenas referencias.
Toda una eminencia- le habían dicho.
Era la frase que tenía en la mente cuando entró en su consulta. A ella lo de eminencia le sonaba a cardenales pero aquel doctor no le dio precisamente esa impresión. Un hombre pegado a una pipa. Ojos negros, bigote entre Pancho Villa y galán sudamericano, barba mal afeitada y una constante sonrisa que flirteaba con los mordiscos a una pipa que duraba más tiempo apagada que encendida. Su aire cercano y amable le hizo desahogarse como nunca lo había hecho.
- Mire doctor. Se trata de la niña. Lo suyo viene desde la infancia. Quizás desde su concepción. Si ya se lo decía yo al padre... Mira Manolo, que no ha sido tu mejor noche. Y de pocas ganas salen niños desganados. Así fue el embarazo: siete meses de vómitos y de náuseas. Nació muy pronto. Sietemesina y con poco peso. Hubo que emplear forceps, ventosas y no me acuerdo qué más. Encima con las orejillas depegadas.... Se puso amarilla unos días y tuvo el cólico del lactante durante dos meses. Ahí empezaron los problemas... Primero fue la falta de crecimiento, luego las dificultades de movilidad, luego el diagnóstico del leve retraso mental y por último lo de las dificultades de audición. De ahí vinieron las dificultades para hablar. Y de ahí la depresión infantil. Y supongo que de una maldita garrafa de agua las dichosas diarreas que padece desde hace un año y....
El doctor escuchó con atención entre equilibrios por el fuego inestable de una pipa chupada cual su homónima de los kioscos. Con seriedad meditó el diagnóstico. Ella suspiró aliviada esperando la respuesta de la ciencia. Estaba delante suya. Con aire profundo y serio, el doctor comenzó su esperada intervención:
-Vamos a ver , señora, ¿usted se cree que yo soy la Virgen de Fátima?.

11.5.09

11 DE MAYO. ASISTENTE ARJONA

Tener dedicada una calle en Sevilla es una gloria reservada a pocos... Como diría mi suegra:“Será”... La duda es grande. Porque una ojeada al callejero demuestra demasiadas injusticias. Si derribas las murallas te ponen calle en el centro de Sevilla. Si eres un dios de la talla en madera le das tu nombre a un barrio alejado. Si haces el mejor Cristo expirante del Barroco te dan un callejón. Hasta con nombre equivocado. Y si has destacado por tu sabiduría te colocan en la antigua calle del Burro. La ciudad es así...
11 de mayo de 1825. José Manuel de Arjona y Cubas tomaba posesión de su cargo de asistente de la ciudad, en una época en la que el alcalde hispalense todavía tenía el título de Ilustre. Todo pasa y todo queda. Un rey de estatua olvidada, Fernando VII, nombraba unos meses antes al nuevo asistente en estos términos: “Tengo a bien nombrar para que sirva, también en comisión, la intendencia del ejército de Andalucía y la Asistencia de Sevilla a Don José Manuel de Arjona, de mi Consejo Real y Supremo de la Cámara, conservando la propiedad de estos destinos y dispondréis su cumplimento. Yo, el Rey” .
Era Arjona de noble familia y tenía una notable fortuna. La mayoría de sus contemporáneos destacó sobre todo su trabajo infatigable para conseguir hacer de Sevilla un lugar que estuviera al nivel de su importancia histórica. Es Velázquez y Sánchez, el autor de una de los grandes almanaques de la ciudad, el que refiere toda su actuación. Reformó el alumbrado, mejoró los servicios públicos, controló las edificaciones abusivas, introdujo las aceras en muchas de las calles de la ciudad, realizó los jardines del Cristina y los de las Delicias, inauguró el hospicio de niños y ancianos que se situó frente al convento de Madre de Dios, mejoró la Alameda, el Arenal y otros paseos. Problemas y reformas que nos hacen pensar que en la alcaldía de Sevilla se repiten con frecuencia los mismos temas.
En su mandato incluso se recuperó la cofradía del Santo Entierro con el esplendor de antaño, un anticipo de lo que sería el renacer de las cofradías sevillanas a mediados del siglo XIX. Nacían las cofradías románticas.
Fue Arjona un alcalde para la posteridad, sin duda alguna. Ocho años de mandato (¿para qué más?) que pasaron a la historia de la ciudad con un recuerdo imborrable, tanto, que hubo quien llegó a definirlo como “el rey de las Andalucías”. La ciudad siempre tan hiperbólica en sus alabanzas...
Decía Manuel Chaves, (no confundir), que el Asistente Arjona fue a la vez “hombre de mando y hombre de mundo”.
Su ciudad no le dio la mejor calle...

7.5.09

8 DE MAYO. JANO Y EL DERECHO A LA MENTIRA

Has recordado los días en que la Casa de Pilatos se convirtió en la Jerusalén de los cruzados por el rodaje de una película de Ridley Scott. No pudo escoger mejor lugar, simbólico como pocos, evocador no sólo de Jerusalén sino de múltiples épocas históricas e, incluso, símbolo de nuestros días.
Las cruces de la fachada nos trasladan a la Jerusalén que conoció don Fadrique Enríquez de Ribera, el Marqués de Tarifa que peregrinó a comienzos del siglo XVI a Tierra Santa. El hecho fue recogido en la puerta de su casa, símbolo del primer turista peregrino del Renacimiento que mezcló su interés por la nuevas formas renacentistas con la ostentación del nuevo rico que te cuenta una y otra vez los viajes que ha realizado. Pero esa ostentación y el peso de la tradición de grandes casas sevillanas conformaron un palacio espectacular y ecléctico como pocos. Porque allí se respira el aire de Jerusalén. Pero también hay aires de la antigua Grecia: la diosa Atenea contempla desde una esquina del patio principal a través de una imagen que algunos atribuyen al propio Fidias. Es decir, Atenas y su Acrópolis en el centro de Sevilla. Junto a ella, Roma, simbolizada por una colección de bustos romanos que don Fadrique trajo de su viaje y que pertenecieron al mismo Papa. Roma en los bustos y Roma en la diosa Ceres, la diosa de la madre Tierra que nos contempla desde otra esquina. Pero también flota en el ambiente el espíritu de los primeros cristianos que representaron a Cristo como Buen Pastor, y el Renacimiento en los mármoles de los Aprile de Carona y en los alicatados de recuerdos musulmanes, y el medievo en la capilla gótica, y el barroco en el olor a cera de los penitentes que hacían el vía crucis a la Cruz del Campo. Roma y Jerusalén en Sevilla, Pilatos Hispalense. Metáfora de los tiempos actuales. En el centro del patio principal, en una fuente renacentista, la imagen de nuestros días: Jano bifronte. Un dios con dos caras, un dios que mira hacia delante y hacia detrás. Una divinidad romana a la que se consagraban las puertas, mirando al futuro y al pasado, dios de dos caras que mostraba una y escondía la otra, dios de la memoria y también de los proyectos. Dios del mes de enero, januario, origen de los Janeiro, si Jesulín se enterara... Parece que su origen era etrusco, el antiguo dios Kulsans. Has pensado que Jano simboliza nuestro tiempo. Decía Pico que al “tener ojos delante y detrás podía mirar al mismo tiempo las cosas espirituales y preocuparse por las materiales”. El mundo de las dos caras, la que se nos muestra y la que no: todo un Dios de nuestra época, la de poner una cara y la de esconder otra. Yin yan sevillano. La verdad y la mentira. El dios de los ministros de justicia de nuestro tiempo, los que viven de la Justicia y que defienden la mentira como un derecho. No sabemos qué cara ponerle. Sí sabemos cómo se nos queda la nuestra... Derecho, derecho, por aquí hay pocas cosas, que como no sea que Dios escribe derecho en los renglones torcidos... Torcido como nuestro mundo, país de pícaros donde los mangantes dan cursos en las universidades sobre cómo dar el mangazo...Verídico. Julián Muñoz impartirá una charla en la universidad: nunca llegó tan alta la vulgaridad del chorizo ni cayó tan baja la dignidad universitaria. Tiempo de dos caras. Tiempo de dobles caras, careros, carotas, caricatos y hasta de rostros carajotes. A un servidor se le ha quedado el último mencionado...

6 DE MAYO. CARIDAD

Memento homo... Serán ceniza, más tendrán sentido... El peor hombre que ha habido en el mundo... Vive el rico en su riqueza... In Ictu oculi...Finis Gloriae Mundi... Domus Pauperum Scala Coeli...
Parece que vamos a hablar de la Santa Caridad. Mejor de la Caridad a secas. Aunque hoy cedo la palabra. Alguien los ha explicado mucho mejor. Ahí va la recomendación:

5.5.09

5 DE MAYO. LICENCIADO BARNÉS

“No existe en Europa un cementerio más alegre. Esa luz latina barre como un aire sutil la lobreguez de los cementerios. En otros cementerios vuestra guía es la tristeza; en éste no habéis atravesado el umbral y la luz os coge un brazo, os deslumbra”. Con estas palabras definía Eugenio Noel al camposanto sevillano de San Fernando, una hermosa descripción de un cementerio con más de 150 años. Inaugurado en 1853, son muchos los que desconocen que comparte los enterramientos católicos con un cementerio musulmán creado para los combatientes de la Guerra Civil y con un cementerio para disidentes de la religión católica creado a fines del siglo XIX. Durante algunos años fue un recinto separado por un muro del resto de enterramientos; hoy ocupa un sector integrado en el recinto general.
Siendo más conocidos los grandes monumentos del cementerio católico, Joselito el Gallo, Antonio el Bailarín, Antonio Machín, Paquirri, el mausoleo de Aníbal González o el Cristo de las Mieles, el olvidado recinto de los disidentes de la religión católica esconde uno de esos lugares donde parece habitar el olvido. Entre pocas flores y pocos recuerdos, hay una tumba que llama especialmente la atención. Dice Eduardo Jordá que en las lápidas de los cementerios está escrita la novela de una vida que nunca se escribirá. En ese cementerio de malditos dentro del camposanto sevillano es un lugar de visita inexcusable una lápida olvidada, auténtico ejemplo de esa novela sin escribir. En letras romanas de aire romántico, en pocas ocasiones con flores, en muchas ocasiones olvidada, la lápida de D. Francisco Barnés nos cuenta:

R.I.P.
Aquí descansan los restos de Don Francisco Barnés y Tomás, Doctor en Filosofía y Letras, Licenciado en Derecho, catedrático numerario de esta Universidad Literaria. Fue sacerdote católico. Mientras creyó en el dogma practicó los actos de religión con dignidad y escrupuloso respeto. Cuando después de maduro examen y ejercicios de razón dejó de creer en el orden sobrenatural (que juzgó fantástico) su carácter sincero no le permitió continuar una vida estéril y farisaica, burlando y explotando la credulidad de las gentes. Prosiguió a la naturaleza nuestra común madre. Contrajo matrimonio con digna mujer. Fue padre de familia cuyos deberes no descuidó ni un instante en el trato social con toda clase de persona. Murió el 5 de mayo de 1892
.

Pasea por el cementerio de disidentes y lee la tumba del doctor Barnés. No te cabe duda. Una vez más ha venido Bécquer a tu memoria.
¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!

4.5.09

LUNES DE RESACA. DESMONTANDO A "PAQUIRRÍN"

Ya pasó todo. O no. Muchos pasaron y otros pasaron de. Todo pasa y poco queda. Caminante no hay camino. Hay quien se queda siempre. Para hacer lo mismo. Algo así como el invento político de la Restauración, de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas. Y España siempre era la criada que no participaba. Sevilla ilustre fregona. Eterna jugadora número 12 que le toca las palmas a todo el que pasa. Palmas no de la calle Alfonso XII sino por sevillanas. Olé la grasia. Se pierde la gracia y proliferan los grasiosos. Bufones de un reino de apariencias donde reinan los tiesos y donde las tiesas también buscan su lugar. Todo es cáscara. De avellana, perdón maní, revenío. Un poquito de cornucopia barroca por aquí, un espejito donde ver la vida deformada por allá, un caballito por delante y una hipoteca por detrás. Caballo adelante, crisis detrás, vámonos de frente y que no se note el esfuerzo, que aquí no nos farta de ná. Con la máscara de la alegría ferial sobre la cama te has calzado la careta de la mueca cotidiana. Adiós al arte, las grasias televisadas, los autobombos retransmitidos, los escaparates de la ciudad del millón, niño ponte ahí y baila que viene la cámara, niña canta que esto es Sevilla y aquíhayquemamá o mamársela, con perdón, al que venga de fuera y nos reinvente (ahora se dice nos deconstruya o nos desmonte), que se note que aquí no se nota la crisis, ni hay paro, ni marginación, que somos modernos con trenes de juguete y con metros de centímetros, que eres un quejoso que no sabes calcular bien las distancias, que aquí los centímetros que se miden son los que hay entre las catenarias y las cruces de los pasos y que la vida pasa y que los de fuera te ven de paso y que sirves para que se rían, para que se olviden de lo que haya que olvidarse, y olé la grasia, y olé el furbo y mañana el rosío, que esta es ciudad de fiesta sin las presentadoras del Moreno, que aquí los escotes ya no se llevan ni a la hora de pagar, que pagar pagar, no paga nadie, quizás los justos por tanto pecador ambicioso que nos metió la crisis por las partes del pecado nefando, que para nefanda y nefasta la imagen que los de arriba de Despeñaperros se quieren llevar, niño saca esa imagen, que así son los andaluces y los de Sevilla peor, y menos mal que está la Sexta que le da trabajo al hijo feo de la tonadillera para que no ríamos un ratito de ese submundo que está debajo de Despeñaperros, ilustre fregona que en días como hoy vuelve a la monotonía de su atonía. El problema de estas ciudades tan puras es que les sienta mal el rebujito...

29.4.09

30 DE ABRIL. ERUDITO DE FERIA

Un mal día de abril, Antoñito el Erudito acompañó a su amigo José Foráneo en su paseo por la Feria. Antoñito entraba en la categoría del pesao ferial, especie superlativa y excesiva del clan de los eruditos. Desde la llegada al Real, su compañía fue una auténtica disertación:
“Mira Pepe, andar por la Feria es una clase de historia de la tauromaquia. Ahí lo tienes. Calle Costillares. Origen del toreo. Uno de los primeros toreros a pie que se conocen. Porque tú sabrás que antaño se toreaba a caballo y que en San Bernardo se toreaba a las reses antes de sacrificarlas. Su propio apodo lo indica. Costillares. En realidad se llamaba José Rodríguez, y quizás sepas que se le atribuye la suerte de matar a volapié...”. Pepe no lo sabía. Como tampoco conocía lo de Pepe Illo. Segunda caseta. “¿Qué no lo sabes? Fue otro de los toreros más destacados del siglo XVIII. Nació en 1754, y fue bautizado en el Salvador. Parece que el apodo Illo, según Thebussen, viene de la deformación de Joselillo. Un torero muy cofrade que llegó a regalar un San José al Baratillo. ¿No lo sabías?”. Claro que no.
Tampoco sabía que en la tercera caseta continuaría el monólogo. “Ricardo Torres Bombita. Un torero nacido en Tomares al que le entró el gusanillo del toro por su hermano Emilio. Si mal no recuerdo y el Cossío no me falla, tomó la alternativa a manos del Algabeño. ¿Sabes que durante mucho tiempo fue rival de Machaquito?”. Claro que no lo sabía. El único Machaquito que conocía Pepe era el del aguardiente. Y pare de contar. Pero la que no paraba era la erudición.
Cuarta caseta. “Aunque para rivales los de estas dos calles, Joselito y Belmonte. Fueron la época dorada del toreo en los años 20. Hasta llegaron a tener su propia plaza, la Maestranza y la Monumental, que patrocinó Joselito. ¿Tú sabes que en Eduardo Dato queda una puerta de la antigua plaza de toros Monumental?”. Por supuesto, no lo sabía. Monumental era el fallo de haber elegido a este compañero de Feria. Pero la peor fase de las borracheras es la poética. Y llegó...
Quinta caseta. “El Espartero. Torero popular, hijo del dueño de la espartería de la Plaza del Pan. “Al hijo del Espartero / lo quieren meter a fraile / pero la cuadrilla dice torero como su padre”. ¿No conocías la canción?”.
Sexta caseta. Continuaba la pesadilla. “Ignacio Sánchez Mejía. Murió en Manzanares en 1934, lo mató Granadino, un toro negro bragao. ¿Conoces la poesía de Lorca?: Que no quiero verla / dile a la luna que venga...”. El pobre Pepe no pudo más. No sabía nada. No le interesaba. Aunque en aquel momento le sonó el término espantá aplicado al enésimo torero de la feria.
Mientras corría, con una sonrisa malévola imaginaba a una toro Granadino, Bailaor o Perdigón que sólo atendía al bulto de un maldito compañero de Feria...

27.4.09

27 DE ABRIL. TRADICIONES DE FERIA

Año 1867. “De la Feria de Sevilla podría decirse ya por entonces lo que de los pueblos felices: que no tienen historia; la tramitación oficial del festejo habría alcanzado lo que podríamos llamar su estereotipación definitiva y de año en año se reproducen los documentos sin aportar datos algunos de interés, (...). La feria iba mereciendo ya en justicia el calificativo de tradicional...”.
Son palabras de Collantes que reflexionan sobre ese sentido de lo tradicional tan apegado a nuestra ciudad, término tan manipulado y exagerado que llega a ser pura invención. ¿Tradición en la Feria? ¿Qué es realmente lo tradicional? Si hiciéramos una encuesta saldrían las palabras abril, fiesta, lunares, sevillanas, casetas, toros, baile, raíces... Pero un servidor cree que las tradiciones de la Feria son muchas más de las que pensamos. Y algunas tan antiguas como las anteriores.
Tradición es la queja por los precios. Muy antigua. En el año 1852, el dueño de un puesto de Triana se quejaba porque la instalación de un café en la Feria le costó 120 reales el primer año, 500 el segundo, 1500 el tercero, 2.500 el cuarto y 4.000 el quinto. Algo antiguo.
Tradicional e histórica es la idea de cambiar de ubicación. Lo del Charco de la Pava no es nada nuevo. Estando en el Prado se propuso su traslado al Campo de Marte (actual zona de Plaza de Armas) o incluso al actual barrio de Nervión. Trasladada a los Remedios, no tardó mucho en hablarse de un nuevo movimiento. Tradicional es la rotunda oposición de muchos a cualquier cambio. Pero en realidad no hay nada nuevo bajo el sol. Hace poco escuchamos atrevidas propuestas de hacer casetas con dos pisos. Todo un escándalo... Pero si vemos las fotos de la caseta municipal de 1915, comprobaremos que ya tenía dos pisos. Ya se sabe que la tradición es criticar lo nuevo. En la década de 1850, los fundadores de la Feria criticaron el proyecto de reforma que hizo el arquitecto municipal, don Balbino Marrón. Y sólo habían pasado unos años desde el origen de la Feria...
Tradición es criticar lo exótico. Hace poco, dos conocidos diseñadores hablaban del exotismo de algunos trajes de flamenca. Pero para exotismo la caseta de estilo japonés que en 1904 estrenó el Círculo Mercantil, o la de estilo árabe del año 1905.
Tradición parecen los fuegos artificiales. Ya los hubo en 1861. Tradición es la aparición de shaolines, hombres botella, ligres, señoritas auroras, y todo tipo de friquis inimaginables Pero es que desde 1861 ya aparecían la mujer barbuda y el Circo Price.
Maldita tradición es la lluvia. Ya en 1871 la Feria se prolongaba dos días más por los efectos de la lluvia ¿Se imaginan volver a esta tradición?. Aunque para tradición la de perderse. Muy actualizada. En una edición reciente, un norteamericano de 84 años se perdía en el Real. Al ser encontrado dijo que no se esforzaran en buscar a su mujer, que él estaba muy a gustito... Será que conocía las sevillanas aquellas de “si me pierdo que me busquen...”
...en la Feria, claro.

23.4.09

'25 DE ABRIL. LA PATA DE POLLO

(Impagable foto de Antonio Sánchez)
“Sevilla por tener/ tiene la gloria en sus manos/ a Jesús del Gran Poder/ que también es sevillano”. Así terminaban unas conocidas sevillanas del inolvidable Pareja Obregón. Son ejemplo de algo muy claro: la Semana Santa de Sevilla continúa en la Feria.
Lo demuestra el título de muchas casetas: Los Hermanaos, Las doce horas del Lunes Santo, De la Campana a la Feria. Todo ello por no hablar de las numerosas casetas tituladas con el nombre de la misma hermandad, conocidas por todos.
Pero son pocos los que saben que la Feria cuenta con su propia procesión. Con su rito y con su regla, con su liturgia y con su guasa. Y con sus cofrades. Cofrades de la Semana Mayor y también de la semana de Feria. Cofrades que prolongaban sus ansias de procesión, antiguos militantes de reuniones que daban un cucharón de palo al que peor viera la Semana Santa, antiguos pregoneros apócrifos, gente con tela p’a cortá.
Tenían su rito. Un grupo tomaba el Real el jueves por la tarde y comenzaba su ritmo de manzanillas, tortillas, rebujitos, jamoncitos y penúltimas copas. Así hasta la hora del caldito. O sea, hasta el amanecer del viernes. En ese momento donde el cuerpo ya aguanta poco dirigían sus pasos al centro de la ciudad. A un lugar cofrade, por supuesto. Cambiaban el caldito por una digestiva copa de aguardiente en el bar La Centuria, en la plaza de la Encarnación. Y en esa madrugada apócrifa, sintiéndose armaos fuera de lugar, iban al mercado, bien al eternamente provisional o bien al de la calle Feria. Con toda la liturgia y la solemnidad barroca posible, como mandaban las reglas, compraban la mejor pata de pollo. Sí, una pata de pollo.
Por la tarde continuaba la tradición. En pleno Real, en una escogida caseta, los priostes de este grupo montaban un particular altar de cultos. Sencillo, como de asociación de fieles. Simples velas, flores (de papel, por supuesto) y una ferial peana donde se colocaba a la pata de pollo en solemne... besapata. Así hasta la noche. Entonces llegaba la procesión. No crean que un servidor ha bebido. En un momento indeterminado, como el salto de la reja, se organizaba la comitiva. La pata de pollo era entronizada en sus andas y una comitiva de hermanos la acompañaba en procesión por el Real. Sonaban campanilleros acompañados del sonido de numerosas llaves y de los cantos de numerosos feligreses. Hacían estación a la Metropolitana Portada de la Feria y probablemente a la caseta del Ayuntamiento. Toda una procesión en plena Feria.
Pero todo termina en la vida. Hace unos años que tal congregación proclamó su Extinción, cual hermandad añeja. Alguna desavenecia y las injerencias de los ajenos a la hermandad así lo recomendaron.
Un ruego: si un día se encuentra a antiguos miembros de esta muy irreverente, muy moderna, muy guasona, y alcohólica cofradía haga el favor de pedirles una estampita de la pata de pollo. Es que he perdido la que tenía...

20.4.09

21 DE ABRIL. CIUDAD DE FRIQUIS

No te cabe duda: acabas de comenzar un tiempo nuevo. Tu ciudad y tú. De estrellas sublimes a estrellitas, estrellonas y estrellados. Parada y procesión en un tiempo que recuerda a paradas de monstruos del cine de los años 20. Tiempo de monstruos y de pequeños monstruos. Freaks. Friquis. Allguien te había contado que que Sevilla era fortaleza y mercado, Roma triunfante, ciudad conventual, ciudad crisol, ciudad puerto y puerta de Indias, ciudad muy noble, leal, heroica, invicta, mariana, sublime... Según los tiempos. Porque te ha parecido que empiezas a vivir un tiempo de friquis en la ciudad de los friquis: la feria de las vanidades y de las superficialidades, lunáticas de los lunares y monstruos imposibles en la ciudad más hermosamente efímera. De existencia antigua: la mujer barbuda, la Sansona, el monstruo de Guatemala, Saholín, Pepe el Escocés, el ligre venido de otro continente, el Marqués de las Cabriolas, la muñeca chochona, el perrito piloto, el tío del tambor, el de la caña, el de la cuña, el de la coña, el del bastón de caramelos, el que te hace la foto en el caballito... Personajes anónimos unos y con nombres y apellidos los otros... Te has mirado en el espejo y has pensado que gente rara hay en todos los sitios y en todos los momentos del años: autoreconocimiento del friqui que llevas en tu interior. Y a tu mente han venido otros monstruos, personajes y personajillos. Los hay que no molestan y los hay enormemente dañinos, que hasta en el rebujito hay calidades: paquirrines, peítos, risitas, faletes y sus novios, patiños y su toda Sevilla, Esmeraldas y sus flamencas, vicentitos y sus canastos, coleccionistas de nazarenos, concursantes de cultura cofrade, colecionistas de medallas en la ciudad olímpica de los sueños, portadores de catavino ferial, coleccionistas de fotografía propias en diarios con grapa, cangrejeros hasta en las mudás, recitadores de negros pregones hechos por negros, rimadores de versos, narradores del corazón y de las vísceras, acertadores de quinielas pegoneriles, silbadores de marchas, adictos al pornosacro y las pasiones internáuticas, adictos a las sacristías y a las asociaciones culturales y recreativas, abuelas del Betis, cowboys con tambor del Sevilla, enganchados a los tornos conventuales, conocedores de latines y liturgias preconciliares, nostálgicos de tiempos pasados y pretéritos, coleccionistas de pasitos, juntaletras de sevillanas, paseavaras, adjuntadossieres, belenistas en Cuaresma, vestidores de vírgenes de oratorios privadísimos, garlochis de tabernas, transmisores de la intrascendencia de siempre, fotógrafos de lo de siempre, figurantes de la eterna procesión que es la historia de tu ciudad... Tú mismo has creado un blog para escribir historias de una ciudad. Una ciudad de friquis y tú con la cruz de guía abanderando una eterna procesión. Te ha dado por pensar que te podrían ayudar a completar tan largo listado...

19 ABRIL. PENTAGRAMA DE DOLOR

Noche profunda. Susurros de un viejo convento. Como en una ópera. Un diálogo de carmelitas. En la noche, los susurros se hacen notas. Notas escritas en un pentagrama de cirios. La luz en las tinieblas. Y unas notas de luz que se hacen melodía.
Ritmo suave. Cadencioso. Andante. Sonido de platillos. Y melodía que se vuelve a repetir. Estructurada y medida. Como si fuera un teatro neoclásico. Preámbulo, desarrollo y desenlace. La medida. La de un Blas Molner que talla con sus manos una Virgen que mira hacia lo alto. Busca las notas más elevadas, las de más difícil entonación. Manos académicas para tratar de contener un sentimiento barroco. Melodía que se repite. Suave. Cadenciosa.
Recuerdos de un viejo retablo lateral que salen enmarcados a la calle. Entre cuatro faroles. Dios padre bendice desde el frontón. Dios Hijo recibe la bendición. Está a punto de caer. Dos columnas de azahar lo sostienen a izquierda y derecha. Mirada lateral y cruz de carey que combate con la plata y con miles de miradas. Angelitos en canastilla dorada. ¿Estáis puestos? Lo están desde hace siglos. No caerá la cruz del Señor. Para eso revolotean entre claveles, dorados y recuerdos de allende los mares. Melodía que se repite. Suave. Cadenciosa.
Cristo caído se pierde camino de la elegancia. Elegancia de San Vicente. Cuatro faroles dorados recuerdan a los que faltan. Carrero en la memoria. La Biblia en la calle y la Biblia de las cofradías en el cielo. Almagra en las cornisas para enmarcar la escena. Quizás Dios caiga en la próxima esquina. Antonio Pantión le pone música a un nodo. Marcha fúnebre. Hecha para que un nazareno no caiga al suelo. Melodía que se repite. Suave. Cadenciosa.
Dios se pierde en los rincones y una madre parece mirar por encima de un moldurón de plata. Rosas a sus pies. El rojo de la pasión que besa su contenedor de plata. Y la Virgen que mira a lo alto. Quizás siga la melodía. Quizás escuche una nueva. La brisa de la noche suena al fagot y al oboe de la muerte. Dios ha debido caer. Dolor de una madre. Nueva melodía. Tiene un aire más triunfal. Suena entre terciopelos oscuros. Le recuerda a Sevilla que sus dolores son sus penas. Quizás no se atreva a mirar hacia abajo. El dolor de una Virgen que sale a pasear su pena. Pañuelo blanco en la mano. Rincones llenos de melodías. La noche lo está inundando todo. Hasta los sentimientos. 19 de abril de 1943. Estreno de una marcha. La cofradía más elegante ha salido a la calle.

16.4.09

16 DE ABRIL. RATAS

“Sevilla padece una invasión de ratas. Los solares en la zona urbana son un foco que infecta la mayor parte de la ciudad. Por causa de los derribos los roedores emigran a sectores de nueva construcción. El Ayuntamiento está estudiando el proyecto de una campaña de desratización.
Don Rafael Ariza Jiménez, teniente de alcalde delegado de Sanidad, ha conocido en varias ocasiones nuestra preocupación por el problema que las ratas tiene planteado en Sevilla. Según los cálculos de los técnicos, en las ciudades españolas hay tres ratas por cada habitante. Esto quiere decir que en Sevilla puede haber más de dos millones de estos bichos repugnantes.
En nuestra conversación con el doctor Ariza Jiménez, le informamos de los resultados de nuestras pesquisas periodísticas, a las que unimos las numerosas quejas recibidas en nuestra redacción. Según nuestros informes, Sevilla sufre una invasión de ratas. Siempre han existido las ratas pero no se recuerda que su número fuera tan elevado, que se encontraran en lugares tan insospechados y que su osadía alcanzara límites que exigen una rápida y enérgica campaña para combatirlas.
Los roedores han tenido y tienen su reino en lugares bien conocidos: cloacas de basuras acequias, jardines, almacenes de productos comestibles, etc. Pero también en los edificios localizan sus hogares, especialmente en aquellos que suman muchos años de vida y cuyas estructuras sanitarias son defectuosas. De esta forma, la existencia en la zona urbana de un elevado número de solares y los también numerosos derribos de casas viejas que se están efectuando han originado un cambio en los métodos de vida de las ratas, obligándolas a emigrar a otras zonas, infectándolas y ocasionando grandes perjuicios.
Aparte de los solares, donde se ha observado más espectacularmente la existencia de las temibles ratas ha sido en las barriadas nuevas y en las zonas donde se realizan derribos. Entre las barriadas nuevas las denuncias se localizan muy intensamente en Los Remedios, Pío XII, Juan XXIII y Polígono de San Pablo, y en las zonas de derribo de San Vicente, Plaza del Duque, San Julián y Ciudad Jardín”
Plaga de ratas en Sevilla. Corría el año 1967. Duraron mucho más. Todavía recuerdas las bolitas de veneno que tu padre metía en el motor del coche y, sobre todo, un infalible sistema de limpieza: fabricación de cócteles molotov con botellines de cerveza y petróleo, posterior lanzamiento sobre los solares, incendio y posterior llamada a los bomberos...
Poco a poco el número de ratas fue descendiendo. O se mudaron a sitios donde no son noticia de periódicos.
Otras ratas acaparan las portadas...

14.4.09

15 DE ABRIL. LA MUERTE DEL ARTE.

De repente te ha invadido la nostalgia. La de hace ya algunos años. Llegó el profesor universitario y en su temido examen te hizo la pregunta: "¿qué quiere decir Hegel al afirmar que el arte ha muerto?". No lo dudaste. Fue la única vez: te levantaste, entregaste los folios y te fuiste...
En los días de la nostalgia se te han acumulado las imágenes, las de la belleza de toda la vida y las que nunca alcanzarán la belleza. Un reguero de recuerdos: vírgenes artrósicas expuestas junto a batitas fresquitas, supuestos cristos entre miles de recopilaciones de libros repetidísimos, guías que no enseñan nada nuevo al de dentro y muy poco al de fuera, coleccionables de la monotonía, pregonzuelos y pestiñazos de la mediocridad, pasitos montables y desmontables con cuponcitos, sillitas de cazadores para estorbar la belleza en lugar de reclinatorios, confusión entre retransmisión y homilía, entre narración y pedantería, pollos encima de sagradas canastillas, gritos y olés paara ensuciar la esperanza en un mundo más bello, colores imposible en las lentillas de algunas imágenes y en las intimidades de la concurrencia, cornetas que invitan a invadir Polonia y parte de Estonia, marchas que anticipan el atasco en la salida hacia el Aljarafe, flores que el atrevidísimo prioste encargó en el multiprecios de la esquina, sucia mescolanza entre la política, la devoción y el sentimiento; muñecos con la categoría de esculturas, entradas que se convierten en la operación triunfo de costaleros y saeteros, mantillas con la categoría del mantillo, misterios que son casos misteriosos, público que sólo sabe esperar, rótulos y azulejos callejeros a devociones de antesdeayer, tallas dispuestas a participar en el circo del Sol, basureros en los suelos que pisó la divinidad y en los palcos que pisó la vulgaridad, soledades para bellezas olvidadas y masas para acompañar a la mediocridad...
Has recordado tus años de estudios. Alguien decía aquello de "No existe el arte, existen los artistas". Y has pensado que lo peor no es serlo ni parecerlo, sino creérselo. También te has acordado de Núñez de Herrera, el que todos citan pero ninguno lee aunque se celebre su 75 aniversario. En una reflexión por los arenales del Silencio alguien decía algo así como "vamonos, va a ser verdad que Dios ha muerto". Has cambiado el sentido de la divinidad por la idea del arte. Te entran ganas de levantarte y de entregar los folios...

13.4.09

13 ABRIL. SEVILLANO.

(Foto: Antonio Sánchez)
“En el atrio: una reunión de ciegos auténticos, hasta con placa, una jauría de chicuelos que ladra por una perra.

La iglesia se refrigera para que no se le derritan los ojos y los brazos... de los exvotos.

Bajos sus mantos rígidos, las vírgenes enjugan lágrimas de rubí. Algunas tienen cabelleras de cola de caballo. Otra usan de alfiletero el corazón.

Un cencero de llaves impregna la penumbra de un pesado olor a sacristía. Al pesignarse revive en una vieja un ancestral orangután.

Y mientras, frente al altar mayor, a las mujeres se les licua el sexo contemplando un cucifijo que sangra por sus sesenta y seis costillas, el cura mastica una plegaria como un pedazo de chewing gum”.
(Sevilla, abril, 1920)

Se llamaba Oliverio Girando. Había nacido el 17 de agosto de 1891 en Buenos Aires en el seno de una familia adinerada. Por ello viajó desde su infancia por Europa, estudió en París y en Inglaterra y escribió y publicó desde su juventud.
Colaboró en revistas que anticiparon la llegada del ultraísmo, la primera vanguardia que se desarrolló en Argentina, con las revistas Proa, Prisma y Martín Fierro, en las que también escribieron Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal, la mayoría de ellos del Grupo de Florida que en contraposición al Grupo de Boedo se caracterizaba por su estilo elitista y vanguardista.
Girondo fue uno de los animadores principales de ese movimiento. Y ejerció influencia sobre poetas de las generaciones posteriores, entre ellos el surrealista Enrique Molina, con quien tradujo Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud.
Sus primeros poemas, llenos de color e ironía, superan el simple apunte pintoresco y constituyen una exaltación del cosmopolitismo y de la nueva vida urbana, intentando una crítica de costumbres. En uno de sus innumerable viajes conoció Sevilla, ciudad a la que dedicó algunas de sus composiciones. Merece la pena su lectura. Una mirada diferente, nada complacida, cargada de simbolismos y de poliédricas lecturas. El texto anterior es un ejemplo. En abril de 1920 Girondo jugaba con la polisemia de la perra sevillana, ironizaba sobre los exvotos de cera, imaginaba cencerros de llaves en las manos de un sacristán, jugaba al obsesivo recuento numérico, tan propio de su estilo, contando las costillas de un Cristo en medio de una homilía masticada cual chicle. Ultraísmo que anticipaba casi el próximo surrealismo. Todo, en un libro con un sugerente título: Veinte poemas para ser leídos en un tranvía.
Una lástima... No conoció el Metrocentro

4.4.09

5 DE ABRIL. SÓLO POR UNA VEZ.

Sólo por una vez te vas a olvidar del tiempo, de la razón y de la medida. Los tiempos te harán perder la razón e irán creando la medida. Sólo por una vez te olvidarás de los sentimientos porque te vas a dedicar, simplemente, a sentir. Sólo por una vez de olvidarás de lugar porque los lugares te harán parte de su propia tramoya de rincones y espacios. Sabes que vas a olvidarte de tu pensamiento, porque los recuerdos no existen o quizás no existieron nunca, o porque el presente impone la hermosa dictadura del placer eterno. No funcionará tu vista pero te convertirás en un compendio de miradas. No funcionará tu tacto porque tu cuerpo entero será un poro abierto a la profundidad de las sensaciones. No oirás: ni la música, ni el rachear del esparto, ni el roce de las bambalinas, ni el crujido de las maderas, ni el crepitar de las cera, ni las almas sostenidas en los alientos de los que te acompañen. Simplemente formarás parte de una sinfonía perfecta en las que participarán miles de figurantes y hasta el último latido de tu corazón. Ritmo perfecto para un fin perfecto... No olerás ni percibirás, simplemente te embriagarás de una borrachera de sentidos. Amor sacro y amor profano, miradas en las oscuridad y miradas que te devuelven a la Luz, dioses de la calle y dios en la calle, Dios hecho un misterio y el misterio de Dios. Sólo por una vez te vas a olvidar del ayer y del mañana, que no existen y que, probablemente no habían existido nunca. Sólo por una vez te olvidarás de la intrascendente realidad y te refugiarás en la trascendencia de tu infancia. Bendita regresión. Sólo por una vez te vas a olvidar de ti. Hasta vas a olvidarte de Dios y de tu fe. No podrás creer en algo que ves... Mística de tu ciudad, Cópula de grandezas y de miserias del alma humana... Sólo por una vez te vas a perder para encontrarte con tu ciudad. Sólo por una vez vas a llorar por fuera y por dentro, ante el Dios de tu interior y ante el viejo Dios de madera que carga con una cruz. Sólo por una vez vas a sentir que tu vida se acaba y no te va a importar. Sentir, vivir, morir y renacer. Sólo por una vez todo estará cumplido. Tu tiempo también. Te espera en los viejos y ocultos rincones de la emoción. Sólo por una vez serás el protagonista de tu tiempo... De tu vida... Sólo por una vez tu vida dura una semana.

1.4.09

1 DE ABRIL. CARNAVAL

Trajecitos blancos tipo Sergio Ramos. Chaquetitas blanco camarero tipo Beckhan. El blazier azul prestado con más de dos lustros de antigüedad y los zapatones de plástico. Los muelles dorados o plateados para ir cómodos cual Ronaldo capillita. La camisa negra tipo Carod Rovira. La corbatita peleona. El globo de Mickey. El trajechaquetablanco nada a juego con la ropa interior. Las sandalitas de tacón de infarto con tendencia a la rotura a media tarde. El nylon dichoso. Las lycras. La caderita al aire. El pantalón apretadito que transparenta la molla publicitada como piel de naranja. El globo de Minnie. La conversación de dos piercings en la lengua. El combate de la carne con los tatuajitos. El tatuaje en chino. El chino de Mateos Gago. La china en el zapato. El chinito con las bombilla en la cabeza y el manojo de sillitas plegables. El tanga de los domingos. El tanga nuestro de cada día. El tango con brillito dorado a lo tirachinas. El sombrerito tipo El Barrio. La rozadura del pie. La tirita en el piercing, que también es de estreno. La tirita talonaria. La pandillita que juega al trenecito en calle estrechas. El globo dorado del Betis. El algodón rosa. La bolsita tamaño mediano con el bocadillo de chopped en la cintura. La bolsita con el zapatito plano para la media tarde. Los botines, perdón, el calzado deportivo para verlas todas. El batido caducado. El calcetinazo blanco con las dos raquetitas cruzadas. El rapadito con dibujos del pelo. Los oros. El golfield que es lo mismito. La salchicha con aires de antigüedad, que no de grandeza. La mostaza sin más pretensiones. El algodón rosa. La manzana de caramelo. El suave ruidito del alternador del kiosco. Las consecuencias de beber el cocacola de golpe. El globo dorado del Sevilla. Silencio Blanco silbado en tu oído. Julio Vera en el móvil del vecino de bulla .El que marca er ploglama con un cigarro. La entrada de San Gonzalo en la pantalla del Nokia. Bulería en San Román tocado con la pestaña de la lata de refrescos. La postura inverosímil del fotógrafo de la escalerita. Su novia. La novia del banderín de la banda de cruz de guía. La sillita plegable. El llevo aquí toda la tarde. El móvil que suena. El Hugo Boss mezclado con el sudor de una salida. La caquita del caballo del escuadrón de soldaditos (de pavía). Las pavías aceitosas. El olor a guoper que aniquila a los durses de la Campana. El Rey Herodes oliendo al rey de las hamburguesas. El perfume pa mi Juani. El pipí de cada esquina. El vómito de medianoche de la cocacola que le sentó mal. El sudor de la bulla.
Definitivo: Ya huele a Domingo de Ramos...

30.3.09

PREGÓN DEL COSTALERO (ERÓTICO-FESTIVO)

(Foto: Canónigo Alberico)

¿Estáis puestos costaleros de Sevilla, sentados, en cuclillas y expectantes, en postura o en posturita para lo que ha de venir?
¿Estáis puestos aromas y olores de costal viejo y de zapatillas usadas y no lavadas, fragancias de Heno de Pravia y de Hugo Boss de mercadillo, sudores de ayer, de hoy y de mañana, aromas de incienso y aromas contenidos y expectantes tras los chícharos de la tarde?
¿Estáis puestas camisetas de algodón de almacén y lycras de chino, camisas de Polo y chalequitos del Caballo, con su peste incluida; calcetines de deporte con rayitas y con raquetitas, vaqueros de marca, de medio marca y remangaditos del charcolapava; braslip de toalavía y calvinkleines de tres a doscien?
¿Estáis puestos cuellos de cisne y morcones en lugar equivocado, hombros atléticos y canineros, pectorales depilados y abrigados, dorsales de mosquito y de murciélago, abdominales de portada del Zero y barrigas de Gambrinus, gemelos de futbolista y de camisas del Manué, muslos de imaginero moderno y canijuras de costalero antiguo?
¿Estáis puestos, costales de pasarela y de Galerías el Pavo Real, de la Casa del Nazareno y de la Casita?
¿Estáis puestas morcillas de costal morcillonas, flojingangas, duras, espléndidas, pornográficas y amorconadas?
¿Estáis puestos paquetes de tabacos, paquetes que cargan a la izquierda, a la derecha y los que van siempre de frente? ¡Nada de paso atrás! ¡Sin plásticos, que no llueve!¡Siempre de frente!
Mira que voy a llamar... Mira que voy a llamar con el bronce del badajo de las campanas de la Giralda...

¡Tos por igual, valientes!

A Sevilla tó se le levanta...
¡Pa dentro con toas las ganas
sabrás lo que es una tranca!


(Se cae el Maestranza de aplausos, comentarios generales laudatorios, críticas en susurros y corrillos y comienzo de las puñaladas traperas por las espalda...)

26.3.09

MUERTE EN DIRECTO.

(Foto: Antonio Sánchez)
Cuando George Orwell publicó en 1949 la novela rebautizada por los editores como 1984 quizás no estaba siendo consciente de la trascendencia posterior de un escrito en el que se imaginaba un mundo controlado por la cámaras y por la omnipresencia de un ser que lo controlaba todo, desde la apariencia hasta el pensamiento. Una novela que, en parte, quiso denunciar el sistema stalinista pero que, al mismo tiempo, adelantó algunas de las miserias posteriores del hombre del siglo XX. Paradojas. Una gran novela que anticipó supuestos experimentos televisivos como la serie Gran Hermano, la omnipresencia de las cámaras en la vida cotidiana, el control del lenguaje y hasta del pensamiento por los gobernantes, la pérdida de la intimidad y hasta la pérdida de la dignidad. Hace unos días moría Jade Goody, la concursante del Gran Hermano británico que retrasnmitió su muerte para el consumo de las masas. Muerte en directo. Modernidad. Adiós a la intimidad. Contemplación de las miserias ajenas. Consume tragedias y come palomitas. En el sillón de tu casa. Quizás así te olvides de la crisis...
En Sevilla hoy podemos respirar aliviados: nos hemos subido al tren de la modernidad. No. todavía no es el metro, pero casi. La modernidad es el control por cámaras. Nuestro próceres del Ministerio de la Verdad ha colocado cámaras en las obras de la Encarnación. Adiós al doblepensar. La policía de la verdad nos coloca la única realidad en la pantalla de nuestra tele. Podemos ver minuto a minuto cómo crecen las setas de la Encarnación. Gran Hermano de la modernidad. Neolenguaje de un mundo de fantasía hecho para las personas, habitable, sostenible, flexible, diverso, accesible y biodegradable. Y un mojón, con perdón. La desproporción, la fanfarronería, la pérdida de la medida de la ciudad, el despilfarro, la fastuosidad neocateta, los sueños de grandeza, la tardanza eterna en la culminación, la herida en el corazón de la ciudad retrasmitida en directo. Mira que has de morir, mira que no sabes cuándo... Vanitas barroca en tiempo de Cuaresma. Palomitas al alcance de la mano. La ciudad que muere. Y usted que puede verlo en riguroso directo...
http://www.sevilla.org/urbanismo/

23.3.09

24 DE MARZO. Y TÚ, ESTRELLA

“Apareció en el cielo una señal grande, una mujer envuelta en el sol, con la luna debajo de sus pies y sobre la cabeza una corona de doce estrellas...”. La llamaron la más sevillana, pero siempre estuvo en Triana. Fue siempre la más hermosa pero posiblemente la que más lloró. Dio rostro a la madera, pero las primeras manos que la vistieron fueron manos de alfarero. Al otro lado del puerto, pero fundada por gentes de la mar. Escuela de mareantes en el viejo arrabal. Triana y Sevilla. El altozano revestido con la elegancia macarena que le llegaba desde el Arco de San Gil. Negro manto románico de cofradía de ruán. Contrastes de la Sevilla barroca. El sol en lo alto y la luna bajo sus pies. La mirada baja y la elegancia innata. Cargó con la pena de su Hijo y con las penas de sus hijos. Su Hijo, todo un dios que mira a los cielos. Su madre, una mujer que llora mirando al suelo. Triana pura en cacharro de las santas Justa y Rufina. Pero la Giralda al centro. Cuando dijeron en el banco azul que España no era cristiana sus lagrimas se multiplicaron al otro lado de la orilla. Brillos de porcelana reflejando la tristeza de una candelería de media tarde. Dicen que de Montañés, dicen que de Mesa, dicen que barroca, dicen que neoclásica. Incluso surgió alguna copia en algún rincón olvidado. Stella matutina. Reina del grande océano. Valiente simplemente por hacer lo que tenías que hacer. Quisieron manipularte pero no pudieron contigo. Qué sabrá la bajeza humana frente al destello de toda una estrella. La de la mirada baja. La de la pena más honda. La de la melancolía profunda. La que más llora pero la que más nos ilumina. Te quisieron colocar en uno y en otro bando. Año 1932. Un día como el del hoy. Semanas de presión. A favor y en contra. Manipulaban unos y todavía manipulaban más otros. Publicidad en los periódicos y cabildos llenos de tensión. Cumplir las reglas o cumplir con otras cosas. No fue el domingo, pero fue el jueves. Saliste a la calle. Como mandan las reglas. Como Dios, el que trianea, manda. Izquierda adelante, derecha atrás. Siempre de frente. Nunca hubo más ojos contemplándote. Quizás hubo miedo, quizás precauciones. Algún disparo y algún cretino de más en el recorrido. El Triunfo fue el del pueblo. Triunfó la emoción. Fuera mediocridades para entender a toda una Estrella. Que “aunque seas republicana, aquí quien manda eres tú: la Estrella de la mañana”. Republicana vestida de reina. Tu reino no es de este mundo. Quizás sí. Lo comprendemos cuando un resplandor trianero ilumina Sevilla en la tarde del Domingo de Ramos.

20.3.09

22 DE MARZO DE 2015. MAÑANA SERÁN ESTRELLAS

M.C. comienza hoy su actuación en La isla de los famosos. Después de haber desvelado en ¿Dónde estás razón? el secreto de sus hermosos ojos azules, se dispone a mostrar en las lejanas playas de Honduras cómo se puede destripar un pulpo recién pescado y cómo cobrar por rascarse la barriga y mostrar algo más al público el penúltimo resquicio de su intimidad que le queda por vender...
S. vuelve esta tarde al plató de El programa de Felisa, donde volverá a contar su penúltimo noviazgo, siendo grande la expectación levantada pues en la entrega anterior prometió exhibir su nuevo pirsing inguinal y la nueva incisión en sus cejas, a juego con el teñido de su pelo patrocinado por la marca Morreal, porque el muchacho lo vale...
Cuquete, que así quiere ser conocido ahora, participa de nuevo esta noche en el programa “La Máquina de la mentira”, donde volverá a ser preguntado por ciertos sucesos que ocurrieron hace algunos años y que tanto él, como él como su abogado, el conocido M. G. M., niegan y refutan con pruebas, esta vez definitivas. Al mismo tiempo sale a la venta el serial coleccionable en la revista Interfú en el que se narran sus hazañas amatorias, estándose a la espera de su posible posado en próximas fechas...
Quien sí ha confirmado el posado con desnudo integral en la citada revista es la joven M., famosa novia menor del conocido M., que mostrará sus nuevos y siliconados encantos pagados con los tres últimos lloros realizados en riguroso directo en otros tantos programas televisivos. Por cierto, la madre de la joven M. será la que ocupe la portada la semana que viene para mostrar su tratamiento de rejuvenecimiento pagado con las tareas de comentarista de la prensa del corazón en la versión digital de Tela 5. Al plató central de la citada cadena acude, precisamente esta noche, el hermano mayor de M, dispuesto de una vez por todas a desenmarañar el parentesco con su hermanastro, la identidad de su padrastro y el destino final de un carrito de ruedas que durante mucho tiempo entretuvo las conversaciones de una ciudad del Sur de este país...
En el diario DEF, una pequeña esquela recuerda el aniversario de la muerte de una niña que fue conocida por su familia, sus amigos y por mucha gente que llegó a quererla. No aparece su nombre, porque los nombres se olvidan...

Coda: Hay sociedades que crían monstruos, los alimentan, los hacen crecer, llegar a escandalizarse de ellos y luego acaban sacándoles un maldito provecho...

18.3.09

19 DE MARZO. PADRE PUTATIVO.

San José en el calendario. Día de compras en el Corteinglé. Una excusita más. El Santo con más rincones. Tiene calle antigua en la judería, iglesia monástica hoy reconvertida, barroca capillita, barrio obrero y hasta cuatro esquinas... Como mi cama. Más de cuatro bares me la guardan. Está en la antigua calle Manteros, hoy Jovellanos. Triunfo de la Ilustración. Una capilla barroca que quisieron derribar los incultos por estar en mal estado. Otros quisieron quemarla y casi lo consiguen. Sobrevivió a unos y a otros. La construyó el gremio de los carpinteros, que para eso es su patrón, allá por 1509. Un hospital con iglesia que volvió a levantarse en el siglo XVII. Allí participaron Pedro Romero, Cayetano de Acosta y Esteban Paredes. Era el año 1699 y las obras fueron para largo. Una especie de Salvador en miniatura, con sus retablos barrocos. En la portada está nuestro santo. El esposo de la Virgen. Con su vara florida. Dicen los evangelios apócrifos que floreció como una señal divina, para que María supiera muy bien a quién elegir por esposo. Ya se podían inventar hoy algo así. Una historia que aparece también en la leyenda dorada de Fray Jacobo de la Vorágine. Sevilla, ciudad de leyendas. Lo de dorada suena a tercera edad... También están allí sus desposorios. Muy animados. Tanto que los capuchinos le han puesto últimamente unos cedés de música. Dicen que es espantar las palomas. Hay tanto pajarraco suelto... ¿Serán de música clásica, de flamenquito o de riguitón? Quizás sean de los Beatles. Total, aquello parece una cueva. Llena de arte. Liverpool sevillano... El pobre San José. Casto y puro en estos tiempos. Como el OPUS, que también le dedica iglesia, antiguamente mercedaria. Aunque el santo también tiene aire torero. En el Arenal. En la capilla del Baratillo está el San José que regaló un torero. Se llamaba José González Illo. Pepe Illo para los amigos. Tauromaquia fundamental. Pepe. Padre putativo. Dicen que son las sílabas más españolas. PP. A algunos les suena más a Génova. O incluso a muñecos de la infancia. No puedes evitarlo. No será carnaval pero vuelves a acordarte de la letra de una murga. De las de antes. Regaera en estado puro:
“Es Luisita una niña muy coqueta / caprichosa por demás / tiene quince abriles y es una preciosidad. /Dijo a su padre que quería un Pepe / para su angustia calmar / y el padre, por darle gusto / a la niña un pepe le llegó a comprar / Al ver la niña el muñeco, / desconsolada quedó / y a su padre le decía / esto no lo quiero yo. / Yo quiero un Pepe de carne / que me llene de pasión, / es lo que me pide el cuerpo / pero no un muñeco que sea de cartón.”
No te cabe duda. El día del padre da para mucho.


16.3.09

16 DE MARZO. BODIGUORL

"Un día cualquiera de un año ya olvidado nació en una casa que había en un lugar un niño como todos los demás niños. pasado el tiempo vivió, amó y sufrió como todos los demás hombres. Y, como todos los demás, también fue feliz algunas veces. No preguntéis su nombre, porque los nombres se olvidan". Aunque aquel nombre supuso la razón de la existencia de otra mujer. Se conocieron, el tiempo los acercó y el tiempo los hizo amarse. Sus cuerpos fueron uno. Y hasta crearon otros cuerpos. Tiempo de felicidad al que siguió un tiempo de carencias . Y de soledades. Y de abandonos. Y hasta de muerte, sólo la corporal. Porque las almas, a pesar de las debilidades de los cuerpos, siguen habitando rincones de olvidos... Antes de morir su cuerpo, aquel hombre pensó en donar sus restos a la ciencia. Firmó un consentimiento, como en las bodas. Su cuerpo fue plastinizado. Lo cortaron en rodajitas y le dieron un barniz de los del taller de su abuelo. ¡Ay, si lo hubiera sabido...!. Sus manos fueron expuestas jugando al baloncesto, el corazón que tanto amó fue expuesto en otro cuerpo porque no cabía bien en el suyo, sus piernas se expusieron bailando flamenco y su cerebro fue colocado jugando al ajedrez. Siempre había odiado el deporte, le había aburrido el ajedrez y había detestado la Feria. El doctor Frankenstein que lo cortó en rodajas no fue detenido y se atrevió a decir que había que "democratizar la anatomía". Para ver sus rodajas en el Casino de la Exposición de Sevilla hubo que pagar. No protestaron ni antitaurinos, ni defiendefocas ni firmantes del pacto por el lince. Un gran cartel decía a la entrada: Bienvenido a Bodiguorl, un viaje por el corazón
Hay muertos que deberían cagarse en otros muertos...

15.3.09

15 DE MARZO. ¿POR LA PLAZA O POR LA CATEDRAL?

¿Sólo o con leche? ¿Ración o tapa? ¿Vaso o taza? ¿Tanque o caña? ¿Natural o con hielo? Sin duda, uno de los lugares donde más se oye la disyuntiva de una elección es en un bar. Los tiempos cambian. Antes había opciones en otras cosas. Hasta en las indiscutibles. Si la hora es la misma para todo el país, Sevilla tenía su pequeña república independiente. Con hora diferente. Diez minutos de diferencia que dividían la ciudad en una nueva bipolaridad, capa ó cola, Triana o Sevilla...
Todo terminó el día 15 de marzo de 1956. El reloj de la Giralda fue adelantado diez minutos. Se igualaba por fin con el reloj del Ayuntamiento. Se acaba con una larga historia de desencuentros...
No era un reloj nuevo. Joaquín Guichot hacía referencia a su colocación en estos términos: “El 23 de enero de 1797 falleció en su convento casa Grande de San Francisco el muy diestro e ingenioso artífice mecánico fray Cordero, cuyos trabajos en hierro que tanta celebridad le dieron en Sevilla, subsisten en nuestros días para dar testimonio de su habilidad. La primera obra con que se dio a conocer fue la construcción del reloj de la torre de su convento, trabajo tan bien acabado que el cabildo eclesiástico le encomendó el que existe en la torre de la Giralda, quedando tan satisfecho de aquella obra que, entre otras gracias, le señaló una pensión vitalicia de doscientos ducados anuales para que atendiese a su conservación. La fama de fray Cordero llegó a conocimiento del gobierno, que le encargó la construcción de todos los instrumentos y máquinas para labores de la Casa de la Moneda. Finalmente, de su mano salió la magnífica reja de la capilla de San Pedro de la Catedral, cuyo cerrojo puede servir de examen a los más diestros maestros. El hierro en sus manos adquiría la blandura de la cera”.
El reloj de la Giralda se instaló el 30 de junio de 1765 y sonó por primera vez el 7 de diciembre del mismo año. El antiguo reloj de la torre pasó a la parroquia de San Marcos. Desde entonces, el reloj de Fray Cordero ha funcionado de forma exacta, siendo desmontado por única vez el año 1911 durante veinticinco días en los que fue limpiado por el relojero Torner.
Un reloj peculiar. Perfecto en sus diez minutos de retraso. Marcaba las diferencias entre la vida civil y la religiosa, entre capitulares y canónigos. Por eso era frecuente escuchar, cuando se hacía referencia a la hora, aquello de ¿Por la Plaza o por la Catedral? Una bipolaridad perdida en la ciudad. Los tiempos cambian. En todos los campos. Ya lo dice un amigo. Antes la pregunta era clara. ¿En tu casa ó en la mía? Dualidades de la ciudad. Ahora la opción puede ser mucho más complicada...
¿Por delante o por detrás?

12.3.09

MISTERIOS.

Dios es, fundamentalmente, un misterio.
No sabías porqué, pero esa fue la frase que resonó en tu mente cuando clavaste tus rodillas en el duro adoquín. Una frase envuelta en tinieblas de hachones verdes, en ecos de ejercicios espirituales y en hambres cargadas por el peso cotidiano de la cruz de tu existencia. Se clavaba el granito en tus pensamientos mientras alguien encendía la luz que iluminaría al viejo Dios crucificado. Dios de Dios. Luz para la luz. Dios verdadero en la cruz verdadera. La de la vieja madera de aromas medievales, la del relicario orgullo de la cofradía y la que hacía cargar el peso de las sombras de un pasado y de un presente sobre tus espaldas. No sabías porqué, pero aquella luz llenaba de esperanzas las dificultades de tu existencia. Había subido de forma parsimoniosa por una negra escalerilla de mano. Scala coeli. Los viejos latines que vinieron a tu memoria como una letanía en la distancia. Domus pauperum, scala coeli, la casa de los pobres que era la casa de Dios, las letras que decoraban el hospital de la Santa Caridad, aquella que tantas veces dejaste de ejercer. Quizás el motivo de tu penitencia y de tus oscuridades. Otro misterio que agregar a una larga lista por hacer en un tiempo de culpas, de culpables y de dedos acusadores. Alguien encendía la luz de un hachón y una luz parecía llegar desde el profundo misterio de aquellas andas. Verdadero Dios y verdadera cruz de cuyo interior llegaban ecos de un rezo. Respiraderos que lanzaban susurros de viejas beatas y de largas tardes en el rincón oscuro de la iglesia. Apestando a la gloria del sudor y del incienso llegaron a tus oídos misteriosos rezos salidos de una caverna de caoba y terciopelo. Era lunes. Santo. Día de misterios gozosos. Una sucesión de escenas narradas que habían ido mitigando el peso de tus culpas y el de la cruz sobre tu hombro. Negro sobre negro. Avemaría sobre avemaría. No había caído la tarde y ya habían pasado delante tuya anunciaciones, visitaciones, nacimientos y presentaciones. En aires de viejos susurros, sin manigueteros que las escoltaran. Ahora le tocaba el turno al Niño que se perdía en el templo. Hasta el mismo Dios de la Vera Cruz fue alguna vez una oveja descarriada... Perdido y hallado en el templo. Tiempo de penitencia y de misterios. En este caso gozosos. Quizás un espejo que te devolvía el peso de tus pecados en forma de sombras de un atardecer de Lunes Santo en la esquina de una vieja calleja. La del Abad Gordillo. Otro que para ti era un misterio. Vino a tu mente un dicho de la infancia: en la calle de los abades, todos son tíos y ninguno padres. Otra verdad envuelta en el misterio del desconocimiento infantil Y del adulto. No sabías si este había sido tío o padre. Una historia por conocer. De alguien que hizo historia. De tu Semana Santa. De las religiosas estaciones que frecuentaba la piedad sevillana. Las había escrito en tiempos barrocos, de teatrales misterios, de concilios tridentinos de luces y de sombras. Como las de un atardecer de Lunes Santo. De otro tiempo que se reencarnaba en cardenales de color sepia. Amantes de las letanías de eternos pecados y de prohibiciones de bailes, del lujo y del disfrute. Señal de prohibición bajo el rótulo de la calle. Sentimientos a contramano. En la esquina de un viejo callejón veías como iluminaban al Dios enjuto hecho un pequeño hombre en un pequeña cruz. Escena quieta de un tiempo parado. Tiempo del último príncipe de la Iglesia y de militares bajo palio. Sevilla valle de lágrimas. Con mucho teatro de grandezas y muchos rincones de miserias. Una historia que se repetía. Una hermandad que era muy ilustre, muy antigua, pontificia y real. También era venerable, fervorosa, humilde y seráfica. Unas palabras que encerraban el misterio de lo grandioso y de lo incomprensible. Como el paso del tiempo por los recuerdos de tus culpas. Se agolpaban en una cruz de madera sobre tus hombros. Atardecía. Y te llegaban los últimos susurros de los costaleros. El Niño Jesús había sido perdido y hallado en el templo. Gozo para la Virgen en los rezos de la tarde. La sucesión de misterios continuaría en la próxima parada. Zancos para tu corazón. Tus pensamientos dejaron la genuflexión y se fueron al cielo a pulso. Suave y cadenciosamente, que el Dios de madera dormía y no se debía despertar en los muros. Ya estaban encendidos los hachones verdes. Verde de la esperanza en un tiempo de luz, del sueño de los que viven despiertos esperando la verdad tallada en los pliegues de un madero. Ya incorporado, sentiste que la cofradía comenzaba a andar. Una última mirada al viejo crucificado de la Verdad llenó de luz las sombras de tus pensamientos. Alguien te había contado que la verdad te haría libre. Libertad en un tiempo sin libertades. Quizás fuera un viejo Dios de madera. Quizá en una esquina. Quizás en el misterio de una tarde de Lunes Santo. Unos niños habían sido testigos del encuentro del Niño perdido. Fue hallado en el templo abierto de una calle sevillana. Nunca imaginaste que entenderías el misterio en el atardecer de tu ciudad. El gozo de una nueva vida caminaba detrás de la cruz verdadera. Quizás fue una eternidad, quizás fue un instante. Quizás fue un misterio pintado con el blanco y negro de tus recuerdos. El enigma de un instante. Alguien lo hizo eterno con una vieja cámara Leyka...
Nunca volverás a dudarlo: Dios es, fundamentalmente, un misterio.
http://www.guiasemanasanta.com/sevilla/es/galeria.php

9.3.09

9 DE MARZO. EL TEMBLOR

Año 1951. La tierra tembló. Quizás no le gustó el cuerpo que le llegaba. Polvo eres y en polvo te has de convertir. Dale señor descanso eterno. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Mil y una frases que vinieron a tu memoria. Mil y una amenazas. Lágrimas. Carcajadas secas. Sonidos y temblores. Todo a través de un micrófono. De pie y muy alto. Sonidos temblorosos y para hacer temblar. Sevillanos: aquí Radio Sevilla. Una pesadilla lejana que sonaba en tus oídos. El general en jefe de los ejércitos en éter había muerto. Lo enterraban en la Macarena. Con todos los honores. Tuvo el raro honor de hacerte temblar. No aquel día. Mucho antes...
Era una voz sin cara en una infancia a punto de desaparecer. Prematuramente. La radio era mucho más que una radio. Centro de gravedad en el cuarto. Sobe el aparador y con tapete de tu abuela. Con botones y ruedas que te llevaban a tierras lejanas, a mundos desconocidos, a sonidos celestiales. Las coplas de la abuela y las orquestas de papá, el parte a la hora fija y tantas cosas más...
Todo cambió aquel día. El día de la primera charla. Era más que eso. Era un pregón de maldades y un terremoto para tu inocencia. Tantos años antes... “Cuando triunfemos tengo pensado que, para ciertos crímenes, sean borradas del diccionario las palabras piedad y amnistía...”. Temblores. Los curas te habían hablado de la piedad y aquella voz aguardientosa la tiraba por tierra. “Tened un poquito de paciencia; tendréis que pasar por el fastidio de escucharme...”. Temblores. “...Yo os juro por mi palabra de honor y de caballero que por cada víctima que hagáis he de hacer por lo menos diez...”. Temblores. “Nuestros valientes legionarios han enseñado a los ojos lo que es ser hombres. De paso, también, a las mujeres de los rojos, que ahora, por fin, han conocido hombres de verdad y no castrados milicianos...”. Terremoto en tu corazón. Una pesadilla que te acompañó durante años...
Con el tiempo pusiste cara y bigote a aquella voz, y viste sus ojos mirando al vacío de la nada y a carcajadas mezcladas con alcohol y con el odio de la maldad. La locura existía. El demonio también. Quizás los curas te habían dicho la verdad.
El tiempo, sólo el tiempo. Llegó incluso el día en que llegaste a sonreír pensando en aquel micrófono. Oíste aquello de “¡Atención! ¡Radio Sevilla! / Queipo de Llano es quien ladra / quien muge, quien gargajea / quien rebuzna a cuatro patas / ¡Radio Sevilla!”.
Aquel día de abril tembló la tierra. Esperanza para quien no creía en la Piedad. Sentencia de bondad para el que no la tuvo. Terremoto en el sismógrafo. Memento homo. Tus temblores quedaron olvidados en el recuerdo...

7.3.09

INMORTAL

Lo juro por el Santo Rey: en días como éste vuelvo a sentirme niño. Adiós a los siglos de historia y de historietas, a los personajes y a los personajillos, a los grandes hechos y al hecho de ver pasar el tiempo por cada esquina de mi piel. Un niño de la cabeza a los pies, desde la huerta de un rey más infante que nunca, hasta los cañones de la vieja fábrica, hoy pirotecnia de ilusiones en el atardecer del día que es mi día. Sí, ya sé que en las páginas de los almanaques del corral de Barilla ,o en el de la puerta de la peña, o colgado en una alcayata del corral de Santa Justa está marcada mi onomástica en un día de agosto. Mi día con fiesta solemne en la casa mayor y misa con capa pluvial, que el cura no entiende de calor ni de las calores, que bien que se abanican las pobres vecinas entre los avemarías y los tantum ergos. Día de fiesta pero compartida. Con demasiado desconocidos, un tal Erberto, un Filiberto, una Brígida y un tal Samuel; todos muy santos y devotos, abades, reyes y hasta profetas. Pero mi día no es ése, Váleme Dios y su bendita Madre que bien lo sabe. Mi día es un miércoles de primavera, el que endominga a mis vecinos y el que me hace volver a mi primera infancia. Incluso mi juventud. Aquella en la que me decían que sólo estaba pendiente de Cristo, que sólo era el loco por Cristo. Algo tendrían de adivinos, digo yo. Porque esa locura, ese mal que no tiene cura se manifiesta en mi día... Mi miércoles. El santo del Santo. Desde la primera hora a la última. Clarea la mañana y una luz especial parece invadir cada uno de mis poros; enloquece el Santo Rey y enloquece el cojo de su corral, enloquece el gallinato afrentamoros y enloquece hasta la cofia que usaba Garci Pérez de Vargas. Locura infantil. Volver a ser el niño que algún día fuimos. Dicen que hasta el viejo alabardero de la fábrica, el veleta ése que siempre apunta con su espingarda mohosa, se reviste con la casaca de la ilusión. La ilusión de vivir un día de grandes faenas, como las de Canelo, o las de Narváez o las de Pepe Luis. Desde primera hora me pongo el mundo por montera y me dispongo a brindar a un cielo bordado de terciopelos y sedas de colores, afrontando el peso de mis siglos con un volapié que ni el mismo Costillares... Juro que hoy he vuelto a sentirlo. ¡Que se levante el campamento de las emociones, que el Cristo que duerme va asurcar cada rincón de mi piel!. Un banderín para proclamar a los cielos realezas y realidades, emociones del que pacta con viejos diablos la eterna juventud del niño que siempre quiero ser y que hoy soy y que seguiré siendo. Niño de raya marcada y corte a navaja, con el agua de la colonia de los geranios de los viejos balcones de la calle ancha, con el cuello almidonado por las mujeres tras los pesados portones, con el recato de las niñas cogidas de la mano ante el sonido seco de tambores destemplados y con la insolencia de los no tan niños a los que hoy les plancharon camisas con el blanco de los mejores deseos. Juro que la infancia ha vuelto a mis entrañas y se ha esparcido por todos mis rincones, que no hay vía de tren ni puente que pueda con mis emociones, ni capa que puede envolver mi felicidad. La he sacado a la calle entre aromas de incienso, sudores de mediodía y humedades de rincones donde parece sestear el olvido. Y la felicidad se ha hecho botonadura de capa y farol de cruz de guía, y banderín con Santa Bárbara y con su torre, y remolino de cirios morados, y compostura de capa pluvial con bonete, y remolino de monaguillos, de acólitos y de soldaditos de pavía custodiando al viejo Dios dormido sobre canastilla barroca. Juro que cuando sonaron las corneta y los tambores me sentí liberado del peso de mi historia y me eché a la calle a cangrejear entre infancias presentes calzadas con zapatos estrenados el domingo y reinventados para el día de mi fiesta. Juro que allí me he sentido uno más. Adiós a la historia, a la tradición y a la regla, que no hay más rito que el que imponen el lento rachear del paso del tiempo sobre una canastilla dorada. He llevado mis sentimientos y mis dolores delante de ese Dios muerto y le he jurado volver a ser el que siempre fui y le he agradecido seguir siendo, seguir resistiendo y seguir viviendo. He escuchado a niños pedir cera y platos calientes, he sentido la mirada de infancias en blanco y negro subiendo al cielo entre caracoleos de guardabrisas, he notado las esperanzas de ojos cortos de vida entrelazadas con los lirios y los claveles de la maldita existencia cotidiana. He sentido. He vivido. He renacido. He subido por el puente neobarroco en un revuelo de capas, de inciensos y de ilusiones. He escoltado a toda un barrio que se ha hecho carne. Carne de mi carne. Infancia de mi infancia. A pesar del paso de los siglos. Que ya ha pasado tiempo desde que el viejo cardenal tuerto me hizo rejuvenecer. Tambores, cera y caramelos para volver a hacerme niño en tiempo de ilustraciones. Una cofradía de niños para hacerme un niño eterno. Subiendo el puente de mi existencia, de mis problemas y de mis nostalgias. Juro por el Dios que me da Salud que hoy encontré el Refugio de mi niñez. El niño que fui y que quiero seguir siendo cada Miércoles Santo. Juro que ni llamas, ni abandonos, ni olvidos ni especulaciones podrán conmigo, ni con el niño que llevo dentro. Como Bernardo que me llamo...

3.3.09

3 DE MARZO. ADIÓS.

No sabes su nombre, pero hay una señora a la que hoy no se le pegó la comida la mediodía porque oía unas historias en la radio. Tampoco el de un taxista que hoy no elevó el volumen de su radio para recordar una historieta de las que contaba su abuelo. Ni tan siquiera sabes dónde está la asociación que hoy no pulsó el botón para grabar en la vieja casette, ni el del antiguo alumno que esperaba que hoy empezaras a hablar de cofradías, ni el de la oyente que te llamaba guapo por teléfono cuando nunca te había visto la cara, ni la de aquellos que pararon una conversación; ni la de los que callaron, lloraron, rieron, recordaron o sintieron...
Quizás nunca sepas sus nombres, que ya te dijo un poeta que los nombres se olvidan. Ellos estaban al otro lado del micrófono y durante tres años y medio no dejaron que las palabras se las llevara el viento. Te arroparon con el más bello auditorio, aquel en el que no importan las apariencias sino la palabra, la historia y las historias... No digáis sus nombres, que los nombres se olvidan...
Hoy no has dado las buenas tardes, ni te has parado en tu cita de dos minutos con la historia. Los que entienden del vil metal han prescindido de tus servicios. Del tuyo y del de tantos buenos amigos. Tiempo de crisis que lo llaman. En la economía, pero también en las formas y en la elegancia: ya no existen. Quizás no sepan que tú has dicho adiós en silencio, y que tes reído de la crisis porque vuelves a tu casa cargado de riquezas. La que ha llenado los bolsillos de tu alma con magos de la radio y eternos amigos como Cristóbal Cervantes y Fernando García-Haldón, la que ha llenado el gran saco de tu memoria con técnicos como Ricard o César, la que ha hecho reventar la bolsa de lo vivido con Ali, o con Teresa, o con José Antonio; la que se ha llenado de la sabiduría de un escritor con mayúsculas como Andrés, de las emociones de un Bruno, de las bromas de un Rafael o de la cultura de una Marta... No digas más nombres, que los nombres se olvidan... Quizás cometas el error de olvidar desde el que te saludaba en la puerta al que te despedía a la salida. Has salido a la calle ligero de equipaje pero con el alma henchida por tanta radio vivida. En directo, en grabaciones, en Semana Santa, en Feria, en Navidad, en fiestas, en verano, en el curso; en susurros y en pregones, en narraciones de lo bueno y de lo malo. Allí estuviste lanzando palabras al viento. Quizás no tengas vida para dar tantas gracias en el momento de cerrar tu almanaque. Se cierra en las ondas pero, si te siguen soportando, seguirá en el mundo de internet. Sientes que ha llegado la hora del adiós. Algo se te ha muerto en el alma. Aunque sabes que almacenas almas para volver a trabajar con tanto mago de las ondas. Tus dos minutos se acaban. Deberías preguntar cuánto se debe aquí. No lo haces por dos motivos. El primero es que alguien te recuerde tu falta de originalidad. A estas alturas te importa bien poco... El segundo es definitivo: no sabes cuántas vidas tendrías que vivir para pagar tanto...

1.3.09

UN DÍA DE FEBRERO. EL ROBO



- Killo, ha ke no tienes uebos?
- Ha ke sí
?
Era la parte final de una profunda conversación mantenida en el messenger entre Kike y Yoni, el amigo 215 del amigo 52 del tuenti. Un tema importante: a la foto 415 de su perfil le faltaba algo. Mira que estaba bien preparada: mirada lateral ante el espejo, depilación de entrecejo, pectorales y dorsales; pirsin facial, maxilofacial, bucal, lobular, pectoral y craneal; incisión en paralelo en ceja izquierda; tatuaje de la Desi, del águila macarrónica, de la letrita china y del Cristo de la prohermandad del polígono quinto de la barriada del amigo 17 del tuenti; pantalón cagadete estudiadamente caído para que se percibiera el slip dolchegabana adquirido en elcharcolapava y el importantísimo collar de bolas que le tocó en la enésima tómbola de la feria anterior. Alguien le dijo que era un rosario. Y que le faltaba algo. Una cruz. Como la del Vekan. Y en el museo que visitaron con el sufrido profesor del ámbito de Ciencias Sociales del 4º de diversificación vieron algo que le venía que ni pintado...
Habían ido la semana pasada. Estaba junto a la plaza de las botellonas gótikas y cerca de la tienda de los juegos de rol. Había un nota mu grande en el centro de la plaza, vestido como en el libro de Sociales. El profe les contó que aquello había sido un convento mercenario, sabe Dios qué haría allí Rambo; que era muy importante y que las obras de arte del interior eran las más valiosas del país, después de nosequé prado. Un mojón pal profe. Ni detector de metales, ni cacheo de suporter, ni control en las salas. Todo muy fácil....
Por eso aquel día se atrevió. Recordaba muchos cuadros aburrido llenos de notas con cara de antiguos, santurrones y gente seria. También se pasaba por un sitio dedicado al gore, con la cabeza de un tío con barbas cortada en una bandeja, una especie de bodiguorls barroco. Había patios con azulejos de gente tuneada, mitad hombre y mitad arquitectura, incluso un había un nota con cara de flor. El profe les había hablado del Manierismo...
- Marikones, que los llamo yo...
No se entretuvo más. Sala X. Y eso que no había tías en pelotas como en el pornohube... En la segunda planta, entre canorros vestidos de blanco y con capucha, y con las cabezas afeitadas (estos sí que eran modernos) estaba su escultura. Un masoca que se daba golpes en el pecho y que tenía en sus manos una cruz. Ni cámaras, ni vigilantes, ni visitantes... Eresmicruz, pensó la criaturita. Y con total parsimonia vio, tocó, robó, salió y triunfó. Fue a las pocas horas. Pudo hacerse la fotito con la cruz al cuello para colgarla en el tuenti. Foto 987. Acceso a mis amigos y a los amigos de mis amigos. Con un comentario inicial:
- ¡Ké uebos tengo!