6.6.08

6 DE JUNIO. EL ASALTO


6 de Junio. San Norberto. Uno de tantos santos de los que desconoces la historia. Pero hoy abres tu almanaque y ves la fecha pintada en negro. Negro de envidias y terrores en la historia de tu ciudad.
Fue hace mucho tiempo. Allá por el siglo XIV, un siglo de guerras en toda la Europa cristina de la cual Castilla ya formaba parte. Sevilla ya no era la Isbilia musulmana pero aquí convivían todavía moriscos, judíos y cristianos. Mejor o pero convivían. Los judíos siempre fueron una comunidad aislada, con su barrio y sus sinagogas propias. Todavía andas por San Bartolomé y lo recuerdas: en Santa María la Blanca, en Madre de Dios, en San Bartolomé... allí estuvieron sus lugares santos. Tenían incluso una muralla que los separaba del resto de la ciudad, pero convivían. Y eso que los cristianos veían en ellos la culpa de sus muchos males. Por eso llamaban a los judíos con todos los insultos posibles: cerdos, marranos, usureros...
Pero en aquellos años el siglo XIV la cosa fue a peor. Sobre todo por la predicación de exaltado clérigo de la época. Se llamaba Ferrán Martínez y era canónigo de Santa María y arcediano de Écija. Su obsesión contra los judíos no tenía límites. Su voz resonaba con fuerza en muchos púlpitos:
¿Por qué partir para las Cruzadas cuando tenemos en nuestra casa a los verdugos de Jesús?
El pueblo que oía aquello se envalentonaba y veía cada vez más que la culpa de sus males la tenían los judíos. De nada sirvieron las llamadas al orden de Enrique II. El arcediano siguió predicando. Cada vez más encendido. Cuando murió el arzobispo en 1390 el arcediano de Écija pareció coger alas. Ya nadie le impedía sembrar cizaña. Y tantos ataques contra los judíos tuvieron aquel 6 de junio de 1391 una consecuencia fatal. Una multitud exaltada saltó la judería sevillana para acabar con aquellos históricos vecinos. Casas quemadas, comercios destruidos, gritos de terror, pánico en las calles. Por la vieja judería sevillana corrían los seguidores de Yavé pidiendo el bautismo a gritos como un modo de salvar la vida. Triste día en la historia. Dicen que en Sevilla murieron casi cuatro mil judíos, aunque sobrevivieron algunos. No fue el único lugar de España. En Barcelona fueron prácticamente aniquilados. Una jornada negra en tu almanaque.
Por eso, cuando cierras tu almanaque prefieres ojear otro 6 de junio. Quizás te guste más el mismo día del año 1599. En el barrio de la Morería bautizaban un niño al que llamarían Diego. Cosas de la historia. El nacimiento de un genio de la pintura cambiaría tu almanaque. Diego Velázquez haría que el 6 de junio fuera un día grande en tu historia...

9 comentarios:

ZINQUIRILLA dijo...

Hola, ¿dónde se encuentra el azulejo? Gracias.

(el 6 de junio está muy ligado, sin duda, al pueblo judío)

ciriovirgen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rascaviejas dijo...

El azulejo está en la fachada de la iglesia de Santa María la Blanca.

J. Iván Martín dijo...

Como siempre, gran texto y gran lecccion de historia que me has dado amigo Rascaviejas...

En cuanto al azulejo de Santa Maria la Blanca, mira que he pasado y he entrado veces en la iglesia... pues no me habia dado ni cuenta.

Un abrazo.

Lorenzo Blanco dijo...

Parece ser que Velazquez, era hijo de un judio converso. ¿O estoy equivocado?

Rascaviejas dijo...

Interés en ocultar algunas historias familiares hubo desde luego...
Una recomendación: "Velázquez y la cultura sevillana" de Luis Méndez. (Publicaciones de la Universidad de Sevilla)

el aguaó dijo...

Muchísimo interés en ocultar parte de la familia de don Diego. Hasta el rey tuvo que dar fe de que la limpieza de sangre del gran genio sevillano era pura.

Cuando el río suena, agua lleva.

Gran entrada querido Rascaviejas.

Un fuerte abrazo.

Anónimo de Castilla dijo...

En mi calle estaba el corral de los judios...

La gata Roma dijo...

Hola, la primera vez que aparezco por aquí y no será la última; con su permiso rebusco por los archivos.
Siempre se dudó de Velázquez, como de tantos otros… Al fin y al cabo, la mayoría descendemos de conversos de uno y otro lado. Yo casi podría afirmar algún antepasado judío.
Un saludo