13.11.08

14 DE NOVIEMBRE. QUIETISMO

1. El quietismo fue un movimiento místico surgido en el siglo XVII en el seno de la Iglesia Católica, especialmente en España, Francia e Italia. Fue propuesto por el sacerdote y místico español Miguel de Molinos en su Guía espiritual que desembaraza el alma y la conduce por el interior camino para alcanzar la perfecta contemplación y el rico tesoro de la paz interior, publicada en 1675.
Enseñaba la pasividad en la vida espiritual y mística, ensalzando las virtudes de la vida contemplativa. Sostenía que el estado de perfección únicamente podía alcanzarse a través de la abolición de la voluntad: es más probable que Dios hable al alma individual cuando ésta se encuentra en un estado de absoluta quietud, sin razonar ni ejercitar cualquiera de sus facultades, siendo su única función aceptar de un modo pasivo lo que Dios esté dispuesto a conceder.
En 1685 Molinos es apresado por el Santo Oficio, condenado a reclusión perpetua y prohibida su obra por Inocencio XI. Numerosos adeptos cristianos terminaron en las hogueras de la Inquisición. También puede ser denominado molinosismo, debido a Miguel de Molinos (no confundir con el molinismo, enseñanzas de otro teólogo español, Luis de Molina) (Wikipedia).
2. “Un retablo de ánimas existió colocado en la fachada del templo de San Andrés; constituyó el recuerdo de la piadosa costumbre de orar de nuestros antepasados. Refiérese que una noche de mes de noviembre de 1708, al sonar las doce, un hombre apareció en el centro de la “Plaza del cementerio” y, dirigiendo sus miradas hacia el retablo, dio con el pie un fuerte golpe sobre el pavimento, exclamando con alta voz al mismo tiempo:
- Maldecidas sean las almas de todos los cristianos que aquí yacen convertidos en polvo. Extinguidos sean todos los vivos que no profesen las sabias doctrinas de Miguel de Molinos.
Dicho esto, siguió en camino dirigiéndose a la “Costanilla de San Andrés”, hoy calle de Daoiz. Pero al llegar a la puerta de la iglesia que comunica con esta vía, una sombra le interceptó el paso y, con acento amenazador, le dijo:
-Impío... ¿qué ofensa te han hecho los fieles que ya moran en la eternidad?.
El “molinista”, sobrecogido de terror, cayó al suelo atacado por un síncope y así lo encontraron al amanecer del siguiente día. Después no pudo articular una sola palabra, el color de su rostro adquirió un tinte ceniciento, y murió al año justo y a la misma hora de haber cometido semejante sacrilegio”
. (Álvarez Benavides)
3. Una historia irreal y una definición real. Leído en internet y leído en un libro clásico de la bibliografía sevillana. No te cabe duda. Aquí no se mueve nadie. Autocontemplación. Teología local. El quietismo es la doctrina de tu ciudad.


4 comentarios:

del porvenir dijo...

Por fin entiendo la estrategia futbolística de Babic. ¡El quietismo!

María_azahar dijo...

Creo que nunca te había dejado un comentario, así que ahora por fin me decido. Me gusta mucho este Almanaque.

Un saludo desde el Renacimiento.

el aguaó dijo...

No sabía que el Quietismo fuera sinónimo de la política sevillana...

Buena entrada amigo Rascaviejas.

Un fuerte abrazo.

Sabor Añejo dijo...

Que interesante. A pesar de mi predilección por la historia, ésta no la conocia. Ya ves que siempre se aprenden cosas nuevas, y que nunca es tarde para aprenderlas.

Un abrazo