25.9.08

26 SEPTIEMBRE. REFUNDACIÓN


Se sentía joven y con ganas de pasar a la historia. Recordaba que unos jóvenes como él refundaron la antigua cofradía de la Bofetá. Habían leído un libro de esos clásicos sobre la Semana Santa que todo el mundo tiene, que todo el mundo cita y que nadie lee. Por eso, delante de aquella imagen dejaba volar la imaginación. Ejercicio libre y barato. En el silencio del antiguo convento dominico, acudía a verla casi a diario. Había otras imágenes: del Amparo, de las Fiebres, del Carmen... Unas más conocidas y otras menos. Pero a él le interesaba la más olvidada. Decían que era de Pedro Roldán. De la primera época. Era de talla completa y con ciertos aires castellanos. En sus manos entrelazadas y en su mirada hacia el cielo recordaba su antigua historia. Fue la titular de la más noble cofradía de la ciudad, la más rica, la más devota. Pero la historia era así. De su patrimonio apenas quedaba un palio por aquí, la imagen de un Cristo por allá. Detallitos de esos que sólo sirven para los concursos de cultura cofrade. Poco más. Y la Virgen de las manos entrecruzadas en un rincón perdido, acumulando polvo y olvido. Hasta que el joven, sin más armas que su valor, decidió ponerse manos a la obra. Obras son amores, que no buenas razones... Habló con otros amigos y decidieron que pasarían a la historia. Sí señor. Aquella antigua imagen lo merecía. Pensó en la entrevista. La preparó. Eligió el vestuario. Vestido casi de Domingo de Ramos se presentó ante el párroco. Su sotana todavía lo situaba en unos tiempos más pretéritos que los de la antigua hermandad, casi con los mismos títulos y con la misma historia. No se anduvo con rodeos, pues el cura no era hombre de florituras. Armado de valor le dijo el motivo de su visita:
- Es nuestra intención volver a refundar la hermandad.
El gesto de seriedad del párroco lo dijo todo. Unos segundos eternos de silencio y la negativa. Silencio maestrante o de antiguos primitivos. A continuación, la respuesta. Negativa. Una auténtica homilía. Como había pasado el tiempo de los melones, llegó el tiempo de los sermones. Un discurso en tono negativo en el que mandaba la audacia del joven más allá del Cerro del Águila. Pero el joven no se achantó ante la negativa. Torres más altas habían caído. Sobre todo en una ciudad acostumbrada a los derribos de Pavón. Su respuesta fue memorable:
- Pues sepa usted que, por ley de vida, se va a morir antes que yo. Y yo voy a ver refundada esta hermandad.
Años más tarde el párroco falleció. No sabemos que sorpresa nos deparará la ley de vida de la Semana Santa...

10 comentarios:

Rascaviejas dijo...

¿Ustedes refundarían, fundarían o fundirían? Pongan algún ejemplo, que en esta tertulia no nos oye nadie...

NATURAL DE SEVILLA dijo...

eS CURIOSO, otros jóvenes de los locos del "fagamos" refundaron la siempre Ilustre hermandad de la Vera Cruz. Pero la gente que gusta de esos libros que todos citamos, pero muy pocos leemos, parece que han olvidado devociones tan rancias y abolengas, como la del Santo Crucifijo de San Agustín o esta joya citada de la Antigua y Siete Dolores. Mientras tanto, venga de fundar hermandades de Cautivos y cautivos y requetecautivos y Dolorcitas con los ojos verdes que te quiero verde. Yo quiero ser de esos locos románticos del "fagamos" del refundemos una hermandad con el Cautivo de San Ildefonso; el Crucificado de los Desamparados del Santo Angel el mismo Cristo de la Clemencia y las Dolorosas de Astorga que hay repartidas por el centro. Ay, profesor, mi profesor.

ciriovirgen dijo...

Pues la del Despedimiento.
Este pasaje evángelico del encuentro y despedida de Cristo con su Santísma madre no existe en la actualidad en la Semana Santa sevillana, aunque creo que en la Hermandad de La Misión, la Virgen figura en el grupo escultórico.
Sería muy parecido al misterio del Nazareno del Valle, el paso y canasto como el de la Mortaja, y a ser posible que saliera del Monasterio de San Clemente o Convento de Santa Clara. (El recorrido por los jardines sería espectacular)
Pd. Ya se que es mucho pedir.

La gata Roma dijo...

Me ha encantado la sentencia que le suelta al cura.
Natural de Sevilla, me ofrezco para tu causa, que la Virgen era judía y como tal imagino que tendría los ojos negros…
Un saludo

Lorenzo Blanco dijo...

Pues cuando yo era niño, junto con un grupo de amigos pretendiamos fundar una hermandad en San Vicente con el nazareno de la Misericordia.

Esto sería posible "cuando fuéramos mayores". Lo que pasó es que las 7 Palabras se lo "anexionó" por la via rápida. Gran decepción. Así que nuestro gozo en un pozo.

La tercera alternativa suya, profesor, esa de "fundir", va por donde yo pienso...

No sea malo, que hay cosas que aquí no se pueden contar. Nunca se sabe.

Saludos

el aguaó dijo...

Refundaría el Monasterio de San Jerónimo, porque peor que lo tratan ahora no lo harían en una refundación. Fundaría el partido anti prensa rosa capillil. Y fundiría a más de uno.

Un fuerte abrazo amigo Rascaviejas.

Ranzzionger dijo...

¿Se podría "desfundar" alguna? A mí no me gusta señalar, pero...

Ranzzionger dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J. Iván Martín dijo...

Gran relato amigo reascaviejas, me ha encantado...

A mi la que me gustaria refundar es la de la sexta angustia de santa ana, esa a la que usted le dedico uno de sus relatos. Esa imagen me encanta y cada vez que voy a triana no puedo irme sin verla y sin rezarle un avemaria... ¡quien tuviera la suerte de poder refundarla!

Un abrazo

treno dijo...

Gran maestro es usted. Con gusto hubiera sido alumno suyo. Con fundaciones y refundiciones me llevaría, o mejor dicho recuperaría el despedimiento para la parroquia de san José Obrero. El Pópulo con su lavatorio en santa María la blanca. Y la antigua y siete dolores, la llevarían al sagrario. Donde un nazareno que ligeramente recuerda a su antiguo titular; buscará madre dolorosa. Con lo sublime que estaría este divino simulacro en un palio de características antequeranas. Pues por las características de la imagen, he de suponer que procesionaria en este tipo de palio. Y retomaría algunas viejas advocaciones marianas que han caído en el olvido; que de ser esta la ciudad de María se esta pasando a la ciudad del rosario doloroso, etc.