18.3.09

19 DE MARZO. PADRE PUTATIVO.

San José en el calendario. Día de compras en el Corteinglé. Una excusita más. El Santo con más rincones. Tiene calle antigua en la judería, iglesia monástica hoy reconvertida, barroca capillita, barrio obrero y hasta cuatro esquinas... Como mi cama. Más de cuatro bares me la guardan. Está en la antigua calle Manteros, hoy Jovellanos. Triunfo de la Ilustración. Una capilla barroca que quisieron derribar los incultos por estar en mal estado. Otros quisieron quemarla y casi lo consiguen. Sobrevivió a unos y a otros. La construyó el gremio de los carpinteros, que para eso es su patrón, allá por 1509. Un hospital con iglesia que volvió a levantarse en el siglo XVII. Allí participaron Pedro Romero, Cayetano de Acosta y Esteban Paredes. Era el año 1699 y las obras fueron para largo. Una especie de Salvador en miniatura, con sus retablos barrocos. En la portada está nuestro santo. El esposo de la Virgen. Con su vara florida. Dicen los evangelios apócrifos que floreció como una señal divina, para que María supiera muy bien a quién elegir por esposo. Ya se podían inventar hoy algo así. Una historia que aparece también en la leyenda dorada de Fray Jacobo de la Vorágine. Sevilla, ciudad de leyendas. Lo de dorada suena a tercera edad... También están allí sus desposorios. Muy animados. Tanto que los capuchinos le han puesto últimamente unos cedés de música. Dicen que es espantar las palomas. Hay tanto pajarraco suelto... ¿Serán de música clásica, de flamenquito o de riguitón? Quizás sean de los Beatles. Total, aquello parece una cueva. Llena de arte. Liverpool sevillano... El pobre San José. Casto y puro en estos tiempos. Como el OPUS, que también le dedica iglesia, antiguamente mercedaria. Aunque el santo también tiene aire torero. En el Arenal. En la capilla del Baratillo está el San José que regaló un torero. Se llamaba José González Illo. Pepe Illo para los amigos. Tauromaquia fundamental. Pepe. Padre putativo. Dicen que son las sílabas más españolas. PP. A algunos les suena más a Génova. O incluso a muñecos de la infancia. No puedes evitarlo. No será carnaval pero vuelves a acordarte de la letra de una murga. De las de antes. Regaera en estado puro:
“Es Luisita una niña muy coqueta / caprichosa por demás / tiene quince abriles y es una preciosidad. /Dijo a su padre que quería un Pepe / para su angustia calmar / y el padre, por darle gusto / a la niña un pepe le llegó a comprar / Al ver la niña el muñeco, / desconsolada quedó / y a su padre le decía / esto no lo quiero yo. / Yo quiero un Pepe de carne / que me llene de pasión, / es lo que me pide el cuerpo / pero no un muñeco que sea de cartón.”
No te cabe duda. El día del padre da para mucho.


1 comentario:

Juanma dijo...

Felicidades, querido Manuel Jesús.